sábado, 4 de marzo de 2017

Nueva especie de hormiga león descubierta en Andalucía

Científicos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y de distintas instituciones italianas han descubierto una nueva especie de hormiga león en el sur de la Península Ibérica y en el norte de Túnez. El nuevo insecto ha sido bautizado como Myrmeleon almohadarum y su hallazgo aparece publicado en la revista Zootaxa.

Ejemplar hembra/ Imagen: Davide Badano

Los ejemplares de la península “se han recogido de zonas de dunas, costeras y arenosas en las provincias de Huelva, Málaga, Cádiz y Almería, y en zonas más interiores en Jaén, siempre con depósitos arenosos”, enumera Fernando Acevedo, investigador del departamento de Zoología y Antropología Física de la UCM y coautor del estudio.

Pese a lo que se pueda deducir de su nombre, las hormigas león en realidad no son hormigas. Pertenecen a otro grupo de insectos (Neuroptera: Myrmeleontidae) y, en apariencia, se parecen a las libélulas. Se llaman así porque normalmente sus larvas depredan hormigas. “Las larvas del género al que pertenece la nueva especie (Myrmeleon) realizan trampas de cono en la arena como estrategia para depredar”, explica Acevedo.

Larva de la nueva especie / Imagen: Davide Badano
Los científicos han estudiado decenas de ejemplares, tanto larvas como adultos, con rasgos únicos que caracterizan a la especie. Por ejemplo, las larvas presentan una coloración y un patrón de setas gruesas (como pelos) en el noveno segmento abdominal, que las diferencia de los ejemplares de otras especies. “Los adultos tienen un patrón de coloración inconfundible en el pronoto, la parte dorsal del primer segmento torácico, además de algunas características en las venas de las alas”, detalla el investigador. La longitud media de los machos es de 21,56 milímetros mientras que la de las hembras, de 23,05 milímetros. Además de la morfología, el análisis molecular llevado a cabo por los investigadores ha confirmado que estas hormigas león pertenecen a una nueva especie.

En cuanto al hábitat, los insectos viven en zonas costeras arenosas, dunas, cuencas de ríos con depósitos arenosos secos o riberas de ríos en zonas calurosas, siempre con arena. En el estudio, dirigido por Víctor J. Monserrat, investigador del departamento de Zoología y Antropología Física de la UCM, también han participado científicos de cuatro instituciones italianas: el Instituto de Biología Agroambiental y Forestal, el Centro Nacional para el Estudio y la Conservación de la Biodiversidad Forestal ‘Bosco Fontana’, la Universidad de Sassari y el Instituto para el Estudio del Ecosistema.

Fuente: ecoticias.com