martes, 27 de septiembre de 2016

Presentación de “Malara”, de José Manuel Quero.

El próximo día 3 de octubre se presenta en Montoro (Córdoba) Malara, novela escrita por el biólogo José Manuel Quero, y editada por el Ayuntamiento de la localidad. Como el autor indica en la nota que ha distribuido “está ambientada, básicamente, en Montoro, y también en general en el Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro, y en un buen número de Geoparques del Mundo. Obtuvo un premio como novela científica del Colegio Oficial de Geólogos. Para mí es un auténtico placer presentarla en Montoro y en el Parque, un lugar que amo profundamente y en el que he trabajado nada menos que dos décadas. Estáis todos INVITADOS. Os espero y... recordad... la humanidad va a enfrentarse a un problema colosal y todo comienza en Montoro...”




Tuve el honor de haber leído la novela (por cortesía de José Manuel) y debo reconocer que me enganchó desde el principio por la originalidad de la trama y por su manera novedosa de presentar el relato, como así publicamos en la reseña que le dedicamos en el blog. Una obra que aúna intriga, criptozoología e investigación. Totalmente recomendable. !Suerte con esta nueva edición!


viernes, 16 de septiembre de 2016

Biblioteca Criptozoológica: “Disertación sobre el animal zebra”, de Fray Martín Sarmiento (1752)


Hoy entra a formar parte de nuestra biblioteca virtual, una obra  que analiza la pasada existencia de una especie recientemente desaparecida en nuestro país. 

Se trata del zebro, un equino que pobló las mesetas castellanas hasta el siglo XVI y que, de vez en cuando, está de actualidad debido a los intentos de clonación de la especie que se barajan en determinados círculos.




La lectura que proponemos es Disertación sobre el animal zebra, escrito por  Fray Martín Sarmiento en 1752, un benedictino empeñado en demostrar que la cebra africana –o un animal muy parecido- era largamente conocida y apreciada en la España medieval, de donde desapareció para caer en un vacío de memoria inexplicable hasta hoy.

Tomando como base documentos que demuestran su existencia, así como echando mano de la toponimia, Fray Martín Sarmiento recupera la presencia en nuestras tierras de este polémico animal, cuyo origen y catalogación es objeto de controversia.

Puedes descargar y leer el libro en este enlace y en la sección Biblioteca Criptozoológica, situada en la parte derecha del blog.


Para saber más:





miércoles, 7 de septiembre de 2016

El último tilacino

Un día como hoy, 7 de septiembre de 1936, desapareció una especie. Una noticia triste que hoy recordamos por partida doble. Por una parte, para no olvidar que todo esfuerzo por conservar nuestra biodiversidad es poco. Y, por otra, porque el tilacino, el tigre de Tasmania, el lobo marsupial o como queramos llamarlo, se ha convertido en uno de los críptidos más famosos a nivel mundial.


La historia comienza  (o, más bien acaba) en esa fatídica fecha. Dos mil años atrás, el tilacino desapareció de Australia continental, aunque mantuvo su existencia a duras penas en la isla de Tasmania.

Diezmado por la caza (incentivada con recompensas por parte del gobierno), la competencia con los dingos y la ocupación de su hábitat por los humanos, el tilacino se vio reducido a unos pocos ejemplares conservados en zoológicos.

El último de ellos, llamado Benjamin, murió  en el zoo de Hobart debido a una negligencia de su cuidador y, con él, se perdió otra especie.  O tal vez no porque –desde entonces y hasta el momento actual- los supuestos avistamientos de lobos marsupiales se pueden contar por miles, tanto en la isla como en Australia y en la vecina Nueva Guinea.



Es por eso que el tilacino se ha convertido en uno de los críptidos favoritos de aquella parte del mundo junto a Yowie o Bunyip, ejemplos de la riqueza criptozoológica australiana, sobre todo desde que fue declarado oficialmente desaparecido cincuenta años después, en 1986, tras medio siglo sin encuentros fidedignos.

Hoy nos tenemos que conformar con estas historias y con estudiar los restos anatómicos de tilacino que hay repartidos por instituciones de medio mundo. En España, concretamente en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, puede verse un ejemplar naturalizado completo en muy buen estado de conservación. Fue comprado a una casa británica de taxidermistas en la década de los 30 del siglo XX y suele pasar inadvertido debido, sobre todo, a los diversos cambios de ubicación que ha sufrido en los últimos años.


En cualquier caso, si necesitamos una buena excusa para visitar el Museo esta es –sin duda- inmejorable: rendir un pequeño homenaje a esta  especie recientemente desaparecida. Al menos, oficialmente…

Para saber más:

The Tylacine Museum (en inglés)




viernes, 2 de septiembre de 2016

"Sirenas reales", nuevo documental de Naturnia, con Javier Resines

En busca de la magia, la serie documental de Naturnia dirigida por Walt Forest, acaba de publicar su tercera entrega. Tras los episodios dedicados a las hadas y los duendes, en esta ocasión el programa se acerca al mundo de las sirenas, haciéndolo desde distintas perspectivas.


Para ello, se ha contado con la participación de expertos como Jesús Callejo, Raquel Cachafeiro o Mariví Simona. También he tenido la oportunidad de participar en este espacio, intentando aportar la visión más realista y apegada a la Ciencia que el fenómeno ofrece.

Folklore, mito, criptozoología, biología pura y dura…. Todo esto y mucha más en Sirenas reales… Comenzamos…





jueves, 1 de septiembre de 2016

“Chupacabras, un mito moderno”, por Javier Resines en la revista “Misterios 2.0”


Acaba de aparecer el número de septiembre de Misterios 2.0, la revista dirigida por Fernando García. En la misma, han tenido a bien publicarme un artículo titulado Chupacabras, un mito moderno, en el que intento aportar una visión un tanto diferente acerca de este fenómeno.

Lejos de la posibilidad real de este ser, me centro en demostrar que chupacabras es la continuación moderna de un mito arraigado en la cultura americana desde tiempos remotos. 




Un ser relacionado con lo sangriento, lo diabólico, con el Mal en definitiva que vive entre nosotros
desde siempre y que ha sido reinventado y modernizado para la era tecnológica que le ha tocado vivir.

Puedes descargar y leer el artículo -y toda la estupenda revista de Fernando García- en este enlaceA partir de la página 16, Chupacabras…. con la magnífica aportación gráfica de Rober Garay.


miércoles, 31 de agosto de 2016

Encuentran nueve especies jurásicas en charcas del interior peninsular

Nuestro colaborador, el biólogo Jorge Hernández Carbonell, nos hace llegar esta interesante noticia. Un estudio del Museo Nacional de Ciencias Naturales ha descubierto nueve especies de crustáceos del superorden Anostraca en charcas estacionales de los campos del interior peninsular. Estos crustáceos llevan en la Tierra desde el Jurásico, por lo que se los considera fósiles vivientes. Los anostráceos son bioindicadores y su presencia supone una referencia importante a la hora de evaluar la calidad de las aguas.

Hembra de la especie Chirocephalus diaphanus / Mario García París

Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) han localizado nueve especies de anostráceos en pequeños medios acuáticos a lo largo de Castilla y León, Castilla -Lla Mancha y Madrid. Este hallazgo completa los registros sobre Anostraca en el interior peninsular, amplía sus áreas de distribución a zonas que hasta ahora no se habían estudiado e indica que las densidades de anostráceos son mayores en charcas de menor entidad que en grandes lagunas y humedales.

Anostraca es un superorden de crustáceos branquiópodos que vive en medios acuáticos tanto salinos como de agua dulce. Son especies consideradas como fósiles vivientes porque han logrado sobrevivir desde el Jurásico (200 a 150 millones de años) sin cambiar su morfología. En las salinas se crían como alimento para las mascotas de los acuarios y los cultivos de las piscifactorías.

La supervivencia de los anostráceos a lo largo del tiempo es paradójica. Su vida es muy corta, porque está ligada al carácter efímero de las charcas estacionales, pero han conseguido perpetuar su existencia y forma desde el Jurásico”, según la investigadora del MNCN Paula Rodríguez-Flores, coautora del estudio que publica la revista Heteropterus Revista de Entomología. “Tienen un ciclo vital de apenas 15 días y ponen huevos que se llaman de resistencia.  Se quedan enterrados en el barro y  pueden soportar, e incluso necesitar, condiciones hostiles para  eclosionar cuando vuelven a entrar en contacto con un medio húmedo, lo que puede tardar decenios”, continúa.

Macho de la misma especie / Mario García París

El muestreo de anostráceos tradicionalmente se ha realizado en lagunas y medios acuáticos de gran tamaño, sin embargo Rodríguez-Flores señala que han abordado el estudio en más de 200 charcones desde un punto de vista taxonómico, porque las charcas de menor entidad presentan unas características ideales para encontrar grandes densidades de Anostraca al no estar expuestos a la amenaza de los depredadores, en comparación con las grandes masas de agua mediterráneas.

Los investigadores han localizado en estas charcas y humedales de dimensiones reducidas, el hábitat de Artemia, Branchinecta ferox, B. orientalis, Branchinectella media, Branchipes schaefferi, Chirocephalus diaphanus, Phallocryptus spinosus, Tanymastix stagnalis y Streptocephalus torvicornis.

La continuidad de estas especies en charcas naturales se ve amenazada por la falta de protección de estos lugares. A la temporalidad y su pequeño tamaño, hay que sumarle los problemas causados por los herbicidas y productos fitosanitarios”, aclara Paula Rodríguez-Flores.

Referencia bibliográfica:

P.C. Rodríguez Flores, A. Sánchez-Vialas y M. García-París (2016) Muestreos taxonómicos en charcos estacionales: una herramienta imprescindible para el conocimiento de la distribución geográfica de la Anostraca (Crustracea: Branchiopoda) en el centro de la Península Ibérica. Heteropterus Rev. Entomol, 16(1): 29-52


Fuente: MNCN-CSIC


miércoles, 24 de agosto de 2016

Descubren nueva especie de araña en el centro de la Península

La araña, llamada Cheiracanthium ilicis, fue hallada por Eduardo Morano, de la Universidad de Castilla-La Mancha, y Raúl Bonal, de la Universidad de Extremadura, quienes han publicado un artículo sobre  este descubrimiento en la revista Zookeys.

Ejemplar inmaduro

Ambos encontraron la nueva especie en árboles solitarios que bordean los campos de cereales del centro de España, principalmente encinas (Quercus ilex), que quedan fuera de los antiguos bosques de roble que una vez cubrieron la Península Ibérica y que se han ido despejando desde hace siglos.

Un muestreo sistemático reveló que la araña recién descubierta tiene una preferencia exclusiva por encinas, ya que todos los individuos estaban en troncos y ramas de estos árboles. Por ello se bautizó al nuevo animal empleando el nombre científico de este árbol (ilicis).

Macho adulto
Las arañas inmaduras descubiertas miden aproximadamente un centímetro de longitud y tienen una coloración verdosa que imita a los nuevos brotes de roble. Estos artrópodos tienen piezas bucales proporcionalmente grandes en comparación con otras especies de su género, como la araña Cheiracanthium mildei, que tienen dientes que pueden penetrar la piel humana, aunque con efectos suaves por el tipo de veneno que emiten.

Desde una perspectiva de conservación, el estudio de Morano y Bonal plantea la necesidad de preservar los árboles aislados en paisajes agrícolas porque no sólo son un refugio para los organismos forestales comunes, sino también para nuevas especies aún por descubrir.


Fotos: Eduardo Morano y Raúl Bernal
Fuente: Servimedia


Para saber más:

·         * Artículo de Zookeys